Hace un año que conocí a una personita, ¿quién imaginaría que se iba a convertir en una de las personas más importantes de mi vida?. Esa es Marta, en un principio sólo resultó ser una chica, un año más pequeña, con una afición común: las mal llamadas "lenguas muertas". Pasaron los días y resultó que no era sólo una afición común, también nos gustaba el mismo tipo de cine, el mismo tipo de literatura, pensábamos igual, sentíamos igual... Era yo pero desplazada a Madrid con un año de retraso y un genoma XX, en lugar de XY... Había algo que no encajaba. Poco a poco nos fuimos dando cuenta de que nuestras vidas habían sido bizarramente paralelas y que, para bien o para mal, éramos "asquerosamente" iguales, así que decidimos hacer que fuera para bien. Desde entonces Marta se ha convertido para mí en mucho más que una colega, en mucho más que una amiga, se ha convertido en una hermana, se ha convertido en parte de mí. Poco me queda que decir que no le haya dicho ya a ella, ya sabe bien que la quiero mucho y que muchas veces, si no fuera por ella, lo pasaría demasiado mal, pero bueno... a pesar de la distancia la siento como si viviera en la casa de al lado. Marta, gracias por todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario