
He aquí un pequeño relato que escribí hará unos dos o tres años como trabajo de lengua de inicio de curso, sinceramente, creo que está bien escrito, la idea que transmite será más o menos acorde a vosotros, pero eso es algo más subjetivo, de igual manera, gracias por leerlo.
Llovía ayer por la noche, Paco Montesdeoca nunca se confunde. Por lo visto, la semana será igual en toda la Península. Pero nada de esto importa, porque nuestra historia comienza en un pueblo, en New Haven, y no exactamente hoy, sino hará algo más de sesenta años.
En aquel pequeño rancho nació el hombre que cambiaría el curso de la historia, un hombre que transformó su país y, juraría que no de manera involuntaria, el resto del mundo. Aquel joven creció bajo la atenta mirada y el firme dedo del Tío Sam, bajo el lema "Just Do It" ("Simplemente Hazlo") que la sociedad de consumo le impuso cuando apenas tenía uso de razón, y así creció, haciendo lo primero que pasó por su craneo "previlegiado" en todo momento, usando al Tío Sam como un muñeco de homicidio, un pelele ultrasádico, y jugando a ser un esperpéntico pastor de Dios, gobernando a un puñado de borregos que, cargados de odio y rencor, con sus manos armadas por el gobierno, imaginaban con total desprecio la sumisión de los cuerpos muertos tendidos a sus pies. Comenzó un exterminio que no terminó, haciendo todo por interés propio, vendiendo sus mentiras por televisión junto al miedo que a su vez transmitía, engañando al personal, haciendo creer que podría salvarnos de algo que él mismo creó ante nuestros ojos. Mientas el pueblo cuenta sus muertos por cantidades ingentes, como si de una tétrica parodia industrial se tratase, él se divierte, porque nació en el "país de las libertades", en el que, paradójicamente, nadie escapa al puño de su mandato.
Así que, mientras ese niño con cuerpo de adulto juega a matar con sus tropas de soldados de mentira y consigue mil muertos más, porque al fin y al cabo es su guerra, hay otras personas intentando hacer lo correcto, pero nunca conseguiremos este propósito mientras niños como él piensen que, como James Bond, tienen licencia para matar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario