
Los que lean mi blog saben que soy una persona a la que le gusta plasmar sus ideas y pensamientos sin censura ni tratando de agradar a todo el mundo ya que sé que eso es imposible, hoy es uno de esos días en los que reflexiono sobre la religión a pesar de mi reticencia a creer lo que impone la mayor iglesia, la cristiana. Esta vez se trata sobre una traducción errónea que lleva a componer una de las mayores mentiras jamás creídas por todo el mundo. A continuación dejo una conversación llevada a cabo por unos rabinos judíos que me ayudará a ilustrar mejor sobre lo que quiero hablar.
- Jaim, ven, escucha esto.
- ¿Tenemos otra opción?.
- Se supone que no había que tomarlo todo de forma tan literal. Es una bella historia la de Adán y Eva, está repleta de moralidad, pero esperar que un adulto se lo crea... Vaya, Drake... Es una bella historia.
- Oh, Matty, no es más que eso, un cuento.
- El catolicismo está basado en un error de traducción.
- Bueno, ya está bien, Nuriel, ¿quieres decir algo?.
- ¿Estás ocupado?. Te contaré toda la historia. Al traducir la palabra “muchacha” del hebreo, los eruditos de la Septuaginta, usaron por error la palabra “virgen” en griego. Fue fácil cometer este error ya que no había más que una diferencia sutil en la ortografía. Y entonces se inventaron la profecía que dice: “He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo”. ¿Lo entiendes? Fue la palabra “virgen” la que llamó la atención. No son todos los días que una virgen concibe y da a luz un hijo. Ahora espera unos cuantos siglos y, mira por dónde, aparece la “Sagrada Iglesia Católica”…
- Oye... ¿Qué me dices?.
- Lo que te digo es que no sólo porque esté escrito tiene que ser verdad; eso da esperanza. No importa si es verdad o mentira, a la gente le gusta creer en algo.
- No quiero escuchar más.
Como veis toda la historia en la que se basa la cristiandad, una virgen que concibe al hijo de Dios, se trata de una farsa, posiblemente involuntaria. Entremos en el supuesto de que Cristo sea un personaje histórico, cosa que aún hoy está en duda, yo quiero creer que sí existió como tal, pero no como lo pinta la Biblia, el caso es, que dada esa suposición, el milagro original estuvo en nacer de una virgen, traduzcamos bien los datos y tendremos que la realidad es otra, Cristo nació de una joven, de una muchacha, no de una virgen tal y como se nos enseña en las escrituras. Junto a los escritos apócrifos (me niego a llamarlos Evangelios, ya que, traducida esta palabra, quiere decir "La buena noticia" y no creo que fuera ni buena ni mala, sólo una historia que contar), y la hipocresía eclesiástica de denigrar la politeidad de otras religiones y ser, sin embargo, una religión dideista, hace que poco a poco pierda una credibilidad de la que, por otra parte, para mi carecía hace tiempo.
Reconozco la grandiosidad de la Biblia en cuanto a la historia que cuenta se refiere, pues es el libro más vendido (que no necesariamente leído), y hasta puede que sea la mayor historia basada en hechos reales jamás contada, lo que la haría aún más increíble, pero nunca pasará de ser eso, una historia basada en hechos reales, poco a poco la verdad se va revelando...
- ¿Tenemos otra opción?.
- Se supone que no había que tomarlo todo de forma tan literal. Es una bella historia la de Adán y Eva, está repleta de moralidad, pero esperar que un adulto se lo crea... Vaya, Drake... Es una bella historia.
- Oh, Matty, no es más que eso, un cuento.
- El catolicismo está basado en un error de traducción.
- Bueno, ya está bien, Nuriel, ¿quieres decir algo?.
- ¿Estás ocupado?. Te contaré toda la historia. Al traducir la palabra “muchacha” del hebreo, los eruditos de la Septuaginta, usaron por error la palabra “virgen” en griego. Fue fácil cometer este error ya que no había más que una diferencia sutil en la ortografía. Y entonces se inventaron la profecía que dice: “He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo”. ¿Lo entiendes? Fue la palabra “virgen” la que llamó la atención. No son todos los días que una virgen concibe y da a luz un hijo. Ahora espera unos cuantos siglos y, mira por dónde, aparece la “Sagrada Iglesia Católica”…
- Oye... ¿Qué me dices?.
- Lo que te digo es que no sólo porque esté escrito tiene que ser verdad; eso da esperanza. No importa si es verdad o mentira, a la gente le gusta creer en algo.
- No quiero escuchar más.
Como veis toda la historia en la que se basa la cristiandad, una virgen que concibe al hijo de Dios, se trata de una farsa, posiblemente involuntaria. Entremos en el supuesto de que Cristo sea un personaje histórico, cosa que aún hoy está en duda, yo quiero creer que sí existió como tal, pero no como lo pinta la Biblia, el caso es, que dada esa suposición, el milagro original estuvo en nacer de una virgen, traduzcamos bien los datos y tendremos que la realidad es otra, Cristo nació de una joven, de una muchacha, no de una virgen tal y como se nos enseña en las escrituras. Junto a los escritos apócrifos (me niego a llamarlos Evangelios, ya que, traducida esta palabra, quiere decir "La buena noticia" y no creo que fuera ni buena ni mala, sólo una historia que contar), y la hipocresía eclesiástica de denigrar la politeidad de otras religiones y ser, sin embargo, una religión dideista, hace que poco a poco pierda una credibilidad de la que, por otra parte, para mi carecía hace tiempo.
Reconozco la grandiosidad de la Biblia en cuanto a la historia que cuenta se refiere, pues es el libro más vendido (que no necesariamente leído), y hasta puede que sea la mayor historia basada en hechos reales jamás contada, lo que la haría aún más increíble, pero nunca pasará de ser eso, una historia basada en hechos reales, poco a poco la verdad se va revelando...
No hay comentarios:
Publicar un comentario