
Esta entrada se la quiero dedicar a Marta, una persona muy especial que me hizo llorar, me hace reír y me hace sonrojar cuando me cuenta que va fardando de un regalo que le hice pensando que no era gran cosa y, posiblemente, sea el regalo que más me agradecieran nunca. Hace poco cumplió sus 17 años y con 400 kilómetros de distancia de por medio es una de las personas que más cerca sentí en mi vida. Le quiero dar las gracias por todo lo que hace por mi y dedicarle la imagen de cabecera de esta entrada, que posiblemente sea el próximo lugar en el que hayamos quedado, Asturies, paraíso natural, que cuando nos veamos allí cambiará a su nombre a Asturies, paraíso de amistad. Gracias por todo, Marta, te quiero mucho (y lo sabes).
No hay comentarios:
Publicar un comentario